¿En quién confía más en línea: en las personas que conoce o en las empresas comerciales? La respuesta suele ser bastante sencilla. La publicidad pagada o los mensajes comerciales rara vez vencen a los amigos y conexiones de confianza por influir en la decisión de un comprador.
Dado que la confianza y las relaciones son las monedas fuertes en línea (además de los datos sobre los usuarios y su comportamiento, por supuesto), no sorprende que las empresas se esfuercen cada vez más por aprovechar la confianza, las relaciones y la reputación de sus empleados para crear conciencia de marca. Sobre todo porque el alcance potencial a través de las redes de los empleados podría superar lo que las empresas pueden lograr por sí mismas.